En todos los hogares existen pequeños problemas que se repiten diariamente: un cajón donde nada parece caber, utensilios difíciles de acomodar, rincones desaprovechados, objetos que nunca encontramos o tareas que podrían realizarse con menos esfuerzo.

Betterware construyó su identidad alrededor de esas situaciones cotidianas.

Sus productos no pertenecen a una sola categoría. Hay soluciones para organizar la cocina, conservar alimentos, aprovechar espacios, facilitar la limpieza, ordenar el baño, mejorar la recámara e incluso hacer más cómodos los trayectos fuera de casa. Lo que los une es una misma idea: observar una necesidad común y responder con un objeto práctico, accesible y fácil de utilizar.

Aunque nació en Inglaterra, Betterware encontró en México algo más que un nuevo mercado. Aquí se independizó, desarrolló su propio modelo de innovación y se convirtió en una empresa mexicana con presencia internacional.

Ésta es la historia de cómo una compañía que comenzó vendiendo cepillos de puerta en puerta terminó formando parte de uno de los mayores grupos latinoamericanos de venta directa.

BETTERWARE NACIÓ VENDIENDO CEPILLOS

La historia de Betterware comenzó en 1928, en el este de Londres.

Su primera línea era mucho más sencilla que los extensos catálogos actuales: estaba integrada principalmente por cepillos y productos para pulir. Los vendedores recorrían los vecindarios, tocaban las puertas y presentaban personalmente artículos destinados a facilitar la limpieza del hogar.

No parece conservarse un registro público confiable que identifique un único “primer producto”, al primer vendedor o a la primera persona que realizó una compra. Lo que sí está documentado es que los cepillos y pulidores fueron la base inicial de la compañía.[1]

Después de la Segunda Guerra Mundial, numerosos exmilitares británicos se incorporaron a su red comercial. Durante la década de 1950 las ventas crecieron y Betterware comenzó a extender su presencia por el Reino Unido.

La marca también tuvo que adaptarse a los cambios sociales. En los años sesenta comenzó a utilizar carpetas con fotografías para presentar sus productos y, en 1970, adoptó una versión modernizada del nombre Betterware y lanzó el catálogo que durante décadas sería una de sus principales señas de identidad.[1]

La variedad aumentó poco a poco. A los productos de limpieza se agregaron utensilios de cocina, accesorios, artículos de almacenamiento y soluciones para diferentes espacios del hogar.

Desde entonces quedó establecida una característica que sigue definiendo a la marca: no limitarse a vender objetos indispensables, sino proponer productos que resuelvan pequeñas incomodidades de maneras inesperadas.

LA LLEGADA DE BETTERWARE A MÉXICO

Betterware llegó a México en 1995, año en que también quedó constituida legalmente Betterware de México.

Sin embargo, la verdadera transformación ocurrió en 2001.

Luis Campos adquirió los derechos de Betterware para México y América y convirtió la operación en una empresa completamente mexicana. Ese mismo año inició una nueva etapa de expansión y se inauguró un centro de distribución en Zapopan, Jalisco.[2]

La apuesta tenía sentido, pero no estaba libre de riesgos. La marca debía adaptarse a viviendas, hábitos de consumo y necesidades diferentes de las británicas. No bastaba con traducir un catálogo: había que comprender cómo se organizaban las cocinas mexicanas, cuánto espacio había en los hogares, qué tareas se realizaban diariamente y qué precio podía pagar una familia por una solución práctica.

México terminó aportando una identidad propia a Betterware.

La empresa dejó de ser únicamente la extensión de una marca extranjera. Desarrolló productos y categorías para el mercado nacional, construyó una amplia red de distribuidores y asociados y comenzó a utilizar información comercial para decidir cuáles artículos conservar, cuáles modificar y qué necesidades todavía no estaban siendo atendidas.

Por eso, aunque la historia de la marca comenzó en Inglaterra, la Betterware que actualmente conocemos en México es una empresa de origen corporativo y desarrollo mexicano.

LUIS CAMPOS Y UNA HISTORIA QUE REGRESÓ A TUPPERWARE

Antes de adquirir Betterware, Luis Campos acumuló una amplia experiencia en empresas de productos de consumo.

Fue director general de Hasbro México, presidente y director general de House of Fuller México y, entre 1994 y 1999, ocupó diferentes responsabilidades internacionales en Tupperware. Llegó a dirigir sus operaciones en Latinoamérica, Iberoamérica y posteriormente en todo el continente americano.[3]

Esta relación tendría un desenlace inesperado décadas después.

En 2001, Campos adquirió Betterware de México y se concentró en construir una compañía independiente. Veinticinco años más tarde, el grupo surgido alrededor de Betterware terminaría adquiriendo las operaciones latinoamericanas de Tupperware.

No significa que Betterware y Tupperware se hayan convertido en una sola marca. Cada una conserva su identidad, productos, redes comerciales y propuesta para el consumidor. Sin embargo, ahora forman parte del mismo grupo empresarial en Latinoamérica.

Es una historia de ida y vuelta poco común: la experiencia adquirida por Campos en Tupperware ayudó a formar la visión con la que desarrolló Betterware y, años después, la compañía mexicana participó en el inicio de una nueva etapa para Tupperware en la región.

¿QUÉ HACE DIFERENTE A UN PRODUCTO BETTERWARE?

Un producto Betterware normalmente parte de un problema fácil de reconocer.

Puede ser la falta de espacio debajo del fregadero, el desorden dentro del refrigerador, la dificultad para almacenar tapas, el agua que se acumula en el baño o la necesidad de transportar alimentos y objetos personales de manera más cómoda.

La solución no tiene que ser complicada. En ocasiones basta con cambiar la forma de un recipiente, agregar divisiones, aprovechar una puerta, utilizar verticalmente un espacio o combinar varias funciones en un solo producto.

Betterware organiza su catálogo alrededor de siete grandes categorías:

• Cocina y conservación de alimentos.
• Soluciones para el hogar.
• Baño.
• Lavandería y limpieza.
• Tecnología y movilidad.
• Recámara.
• Bienestar.[3]

Esta variedad explica por qué resulta difícil definir a Betterware solamente como una marca de organizadores, utensilios de cocina o productos de limpieza. Su especialidad real es la solución cotidiana.

La compañía señala cuatro necesidades principales en el desarrollo de sus artículos:

• Organización.
• Practicidad.
• Aprovechamiento del espacio.
• Higiene.

Un organizador permite encontrar lo que necesitamos; un accesorio de cocina reduce pasos; un mueble funcional aprovecha un rincón vacío; un utensilio de limpieza facilita una tarea repetitiva.

El valor no siempre se encuentra en la complejidad tecnológica. Muchas veces consiste en observar algo tan común que nadie había pensado en resolverlo de esa manera.

DEL PROBLEMA COTIDIANO AL CATÁLOGO

Betterware no publica todos los detalles internos del desarrollo de cada producto, por lo que no sería correcto asegurar que todos siguen exactamente el mismo proceso.

Lo que sí explica en sus informes corporativos es que utiliza análisis de mercado, seguimiento del desempeño de los productos e inteligencia de negocio para orientar sus decisiones comerciales.

Su unidad de inteligencia de negocio funciona desde 2013 y reúne perfiles profesionales diversos, entre ellos geógrafos, antropólogos y actuarios. Su trabajo incluye estudiar resultados, comportamiento comercial y desempeño de la red de ventas.[3]

Esto permite convertir el catálogo en algo más que un escaparate.

Cada campaña proporciona información: qué productos llaman la atención, cuáles se compran nuevamente, qué categorías crecen, cuáles artículos funcionan durante ciertas temporadas y cuáles deben desaparecer o regresar.

La empresa combina tres pilares:

• Innovación de producto.
• Inteligencia de negocio.
• Tecnología.

En otras palabras, una idea no llega al catálogo únicamente porque parece ingeniosa. También debe responder a una necesidad, resultar atractiva para el consumidor y demostrar que puede funcionar comercialmente.

Durante 2025, los catálogos de Betterware mostraron en promedio 392 productos. A lo largo del año se incorporaron 463 artículos que no habían aparecido anteriormente en sus catálogos. Estas cifras no significan que todos hayan sido inventados desde cero ni que permanezcan disponibles indefinidamente, pero muestran la velocidad con la que cambia la oferta.[3]

La renovación constante también tiene un reto: innovar no consiste simplemente en presentar novedades.

En 2025, Betterware decidió reducir el número de lanzamientos respecto del año anterior y recuperar algunos productos con buen desempeño histórico. Esto revela que la innovación también implica reconocer cuándo una solución ya conocida continúa siendo útil para los clientes.

EL CATÁLOGO COMO EXPERIENCIA DE DESCUBRIMIENTO

Durante décadas, el catálogo de Betterware ha funcionado como una experiencia de descubrimiento.

Una persona puede abrirlo buscando un recipiente y terminar encontrando una solución para ordenar zapatos, aprovechar una pared, limpiar una ventana o transportar sus cubiertos.

La fotografía cumple una función importante porque muchos productos Betterware no se comprenden completamente al observarlos aislados. Necesitan mostrarse instalados, abiertos, extendidos o utilizados dentro de un espacio real.

El catálogo también permite explicar:

• Las dimensiones del producto.
• El espacio donde puede colocarse.
• La manera correcta de instalarlo.
• Los objetos que puede contener.
• Sus diferentes funciones.
• El problema que pretende resolver.

A partir de 2004, la compañía complementó el catálogo de productos con un programa de oportunidades, premios y Puntos Betterware. En 2007 lanzó su primera Híper Oferta y, durante la década siguiente, comenzó a integrar herramientas digitales para apoyar a su red comercial.[2]

Actualmente, el catálogo impreso convive con tiendas digitales, plataformas para administrar pedidos y herramientas que permiten compartir productos mediante internet y redes sociales.

La tecnología no eliminó la recomendación personal. La hizo posible por nuevos medios.

DISTRIBUIDORES Y ASOCIADOS NO SON EMPLEADOS

El modelo comercial de Betterware funciona mediante dos figuras principales: distribuidores y asociados.

Los distribuidores coordinan grupos de asociados, reciben pedidos y participan en la entrega de los productos. Los asociados promueven y consumen productos, y realizan sus operaciones por medio de un distribuidor.

Estas personas trabajan de manera independiente y no deben confundirse con los empleados corporativos de Betterware.

Al cierre de 2025, la compañía reportó una base de 40,723 distribuidores y 654,680 asociados. Estas cifras describen la base registrada al final del periodo; no significan que todas esas personas hayan realizado pedidos durante cada semana ni que sean empleados contratados por la empresa.[3]

Esta distinción es importante porque Betterware no solamente vende soluciones para el hogar. También presenta su modelo como una oportunidad para obtener ingresos, desarrollar relaciones comerciales y organizar una actividad con cierta flexibilidad.

Su misión corporativa se resume en dos palabras: “Crear Oportunidades”. Su visión combina dos propósitos: llevar soluciones innovadoras a los hogares y ofrecer una alternativa económica a distribuidores y asociados.[2]

DE LAS PUERTAS A LAS HERRAMIENTAS DIGITALES

La tecnología modificó profundamente la forma en que circula un catálogo.

En 2015 se lanzó Betternet como herramienta para la red comercial. En 2021 apareció Betterware Connect y se inauguró el Campus Betterware, un complejo destinado a fortalecer la operación, distribución e innovación de la compañía.[2]

Posteriormente se desarrollaron tiendas digitales que permiten a los distribuidores compartir una selección de productos y atender clientes a distancia.

El modelo actual es híbrido:

• El cliente puede descubrir un producto en un catálogo.
• Recibir la recomendación de un conocido.
• Ver una demostración en redes sociales.
• Consultar medidas y características en internet.
• Realizar el pedido por medios digitales.
• Recibir atención de una persona cercana.

Aunque las herramientas han cambiado, permanece la misma necesidad que existía en 1928: explicar por qué un producto aparentemente sencillo puede facilitar la vida diaria.

DE BETTERWARE A BEFRA

El crecimiento de Betterware también transformó su estructura corporativa.

El 13 de marzo de 2020, sus acciones comenzaron a cotizar en Nasdaq con la clave BWMX. En junio de 2024 la empresa trasladó voluntariamente su cotización a la Bolsa de Nueva York, donde conserva la misma clave.[3]

En abril de 2022 concluyó la adquisición de las operaciones de Jafra en México y Estados Unidos, junto con los derechos mundiales de la marca. Jafra continuó funcionando como una compañía de belleza, fragancias y cuidado personal separada de Betterware.[4]

En 2024 se presentó el nombre corporativo BeFra para reunir las distintas marcas del grupo. BeFra no reemplazó la marca Betterware en los productos del hogar; funciona como identidad de la empresa matriz.

Así quedaron diferenciados dos niveles:

• BeFra es el grupo empresarial.
• Betterware es una de sus marcas comerciales.

En 2025, el grupo comenzó a extender Betterware hacia la región andina mediante el inicio de operaciones en Ecuador.[2]

LA INCORPORACIÓN DE TUPPERWARE LATINOAMÉRICA

El siguiente gran cambio se anunció en enero de 2026 y concluyó el 2 de junio del mismo año.

BeFra adquirió el 100 % de los activos operativos de Tupperware en Latinoamérica, principalmente en México y Brasil. La transacción incluyó las instalaciones de producción de Lerma, Estado de México, y Río de Janeiro, así como una licencia exclusiva, perpetua y libre de regalías para utilizar la marca Tupperware en la región latinoamericana.[5][6]

La operación tuvo un valor aproximado de 250 millones de dólares.

Esto no significa que BeFra haya comprado Tupperware en todo el mundo. La adquisición corresponde a sus operaciones latinoamericanas y al derecho exclusivo de utilizar la marca dentro de esta región.

Tampoco significa que los productos Tupperware pasarán a llamarse Betterware.

El grupo anunció que Betterware, Jafra y Tupperware conservarán propuestas de valor distintas y funcionarán como unidades de negocio independientes, aunque podrán compartir capacidades de innovación, tecnología, inteligencia de negocio, fabricación y distribución.[5]

Cada marca ocupa un espacio diferente:

• Betterware: organización y soluciones prácticas para el hogar.
• Jafra: belleza, fragancias y cuidado personal.
• Tupperware: preparación, conservación y almacenamiento de alimentos.

La incorporación de Tupperware convierte a BeFra en una plataforma regional con tres marcas históricas de venta directa y abre una nueva etapa cuyo resultado apenas comienza a desarrollarse.

EL FUTURO DE BETTERWARE

El futuro de Betterware probablemente no dependerá de abandonar su modelo tradicional, sino de seguir combinándolo con nuevas herramientas.

La compañía ha señalado líneas de desarrollo relacionadas con:

• Innovación orientada por las necesidades del consumidor.
• Análisis de información comercial.
• Catálogos y tiendas digitales.
• Mayor presencia en Latinoamérica.
• Fortalecimiento de la producción en México.
• Coordinación de capacidades entre Betterware, Jafra y Tupperware.

Estas líneas representan objetivos empresariales, no garantías sobre productos, fechas o resultados futuros.

Lo que sí puede observarse es una evolución constante. Betterware pasó de vender cepillos de puerta en puerta en Londres a estudiar información comercial, desarrollar cientos de novedades, operar plataformas digitales y formar parte de un grupo con presencia en distintas categorías y mercados.

Sin embargo, su esencia continúa siendo sorprendentemente parecida a la de 1928: encontrar una necesidad doméstica y presentar una manera práctica de resolverla.

BETTERWARE EN EL NEGOCIO DE GABY

En El Negocio de Gaby seleccionamos productos Betterware que ayudan a organizar mejor, aprovechar los espacios y hacer más sencillas las tareas cotidianas.

Detrás de cada organizador, accesorio o utensilio existe una pregunta muy simple: ¿cómo podría hacerse esto de una manera más práctica?

Después de casi un siglo de historia, Betterware continúa encontrando nuevas respuestas.

Conoce los productos Betterware disponibles en El Negocio de Gaby.

FUENTES CONSULTADAS

[1] BetterWare Reino Unido — Our Story

[2] Betterware México — Quiénes somos e historia

[3] Betterware de México — Informe anual 2025 presentado ante la SEC

[4] BeFra — Conclusión de la adquisición de Jafra

[5] SEC — Conclusión de la adquisición de Tupperware Latinoamérica

[6] SEC — Presentación de la operación de Tupperware Latinoamérica